I’ve been invited to say ‘Hi!’ to single people in my area

Lately, Match.com has been sending me invitations to communicate with single people in my area.

 

Match.com spam message

 

The Internet is a wonderful thing. I receive so many lovely invitations. This one I think is unnecessary. I already know many single people and always make an effort to say hi to them. If they want to talk about it, I’m happy to let them know how much I enjoy being married. But maybe married life isn’t for everyone, so I don’t like to push it on them.

AB — 4 July 2016

 

Reading His Collected Poems

I read his poems
Each one a few spare lines —
An image of an old woman or a honeysuckle vine or a bee or a dying man.
I shift in my chair, munch on salted nuts, heave a sigh.
You’re the great man,
Get to the point.
Tell a real story.
Say something.
I close the book and set it on the desk.
I rinse my drinking glass,
Shed my day clothes,
Brush my teeth,
Stand at the window looking out on a quiet street.
Somewhere across the city, a train whistle whines.
The book sits there on the desk.
Damn you.
I pick it up, take it to my bed,
Read it until sleep takes me away.

3 July 2016

 

Is it true that the “Close Door” buttons on elevators don’t work?

Recently an acquaintance smugly told me that the “Close Door” buttons on elevators don’t work — they are just there as a psychological sop to make passengers think they actually have some control.

I didn’t contest this assertion — I had heard it before and wasn’t certain one way or the other. I was deeply suspicious, however — it smacked of the bogus rumors and conspiracy theories you hear all the time, or at least sounded like one of those things that everybody knows that just aren’t true.

So I was happy to learn today that Cecil Adams of The Straight Dope has already (in 1986) dealt with this critical question in his thorough and inimitable manner — he even interviewed representatives of the Otis elevator company and various elevator repairmen. See “Do ‘close door’ buttons on elevators ever actually work?

The upshot is that the “Close Door” button is not an evil conspiracy to manipulate people into pushing a fake button hoping for a reward like Pavlov’s dogs. That’s not to say that they always work — they could be broken or disconnected at the request of the building’s owner. Here’s another reason Cecil gives as to why these buttons don’t always seem to work:

The button really does work, it’s just set on time delay. Suppose the elevator is set so that the doors close automatically after five seconds. The close-door button can be set to close the doors after two or three seconds. The button may be operating properly when you push it, but because there’s still a delay, you don’t realize it.

AB — 9 September 2011

DIY Printable Bookmark Kit With Nice Artwork From Disney

Most printable bookmarks you find online are pretty cheesy, but this one from Disney is based on some nicely-done artwork.

It’s a bit of a crafts project — took me about a half-hour to do it, as you have to print it and cut it out, and there are two pieces with some gluing and folding to be done. It’s created with kind of a black-humor theme — one piece slides in and out of the other to reveal what happens to the characters.

Here’s what it looks like. Click on the image, and that will take you to a PDF. You should download the PDF and print it out on paper or cardstock — be sure to print in landscape mode so it comes out in full size:

Click through for PDF of this printable bookmark

AB — 17 June 2011

Great deal on this watch — save $58,000.01!

Here’s one of my favorite Amazon products — the Zenith Men’s 96.0529.4035/51.M Defy Xtreme Tourbillon Titanium Chronograph Watch! Generously marked down from $145,000.00 to $86,999.99!

Visit the Amazon product page to read some of the hilarious product reviews. One review titled “$9.95 shipping…..Outrageous!” says:

I had decided on this watch, but then I noticed the shipping charge. Outrageous! I’m shelling out close to 100k, and they want me to take care of the shipping too. Forget it!

Zenith Men's 96.0529.4035/51.M Defy Xtreme Tourbillon Titanium Chronograph Watch

AB — 8 May 2010

El vaquero y el río congelado

by Al Bredenberg

Paramos allí en la orilla del río, yo y la vaca, Grateful. Confundido, yo estaba mirando en alrededor, buscando el lugar de dar a beber la vaca sedienta, pero no pude ver el lugar. El problema: ¡El río estaba cubierto por una capa gruesa del hielo!

De repente, la vaca empezó a actuar nerviosa y de abordar al río. “¡No, Grateful!” dije a ella, pero ella no prestó atención, y ¡comenzó a pisar al río congelado! Con un creciendo sentido de pánico, yo pisé también al hielo para tratar de desviarla de la peligrosa situación. “¡Ay-ay-ay!” pensé. “¿Qué va pasar si se quebranta el hielo?”

Traté de empujar la vaca hacía la orilla, pero una vaca es un animal bien grande, y ella no se desvió, y lo que era más, comenzó a caminar adelante en el hielo.

“¡Grateful, párate!” grité, y en ese momento ¡la vaca empezó a correr! En un pánico total, empecé a perseguirla, gritando.

Pero, ¿cómo llegué a estar en esa situación, corriendo atrás de una vaca grande por un río congelado en el invierno? Voy a explicar, y también voy a recordar una lección que aprendí acerca de las capacidades de los animales.

A la edad de 24 años, me mudé al estado de Vermont, Estados Unidos, para vivir con unos amigos en su granja en el campo al lado de un río hermoso. Durante los días, ayudaba a ellos en su negocio de ebanista. Muy de mañana y por la noche, cuidamos a los quehaceres, incluso alimentar y ordeñar la vaca Grateful, que nos proveyó con mucha leche rica.

Grateful era una vaca de mayor edad que mis amigos han adquirido de un lechero del área. Ella recibió su nombre “Grateful” (inglés, “agradecida”) porque ella tenía solamente tres tetas y por eso proveyera menos leche. Pero a pesar de eso, ¡no la han matado por carne!

Desafortunadamente, el agua de la casa dejó de funcionar durante el invierno por causa del frío intenso. Pues decidimos de dar a beber a la vaca en el río a unos ciento metros de distancia del establo. Dejamos una hacha en la orilla para excavar un hoyo en el hielo cada noche para exponer el agua por la vaca sedienta.

Pero, durante unas semanas, yo acepté la asignación de cuidar a la vaca durante la mañana, y otra persona la daba a beber en las noches.

La noche en que ocurrió el incidente que mencioné anteriormente, todos mis compañeros estaban trabajando tarde, pues se cayó a mí de cuidar a Grateful.

Pero, cuando llegamos al río, descubrí que mis compañeros habían movido el lugar para dar a beber. Yo busqué todo alrededor, pero no pude ver el hoyo en el hielo ni el hacha para cortar el hielo.

Entonces, ¡esta vaca loca estaba caminando en el hielo, determinada para seguir adelante, sin prestar atención al ser humano persiguiéndola, gritando!

Bueno, con gran temor, continué corriendo atrás de Grateful por uno o dos minutos, impotente de hacer nada, esperando que el hielo grueso pudiera sostener la vaca pesada.

Pero sorprendentemente, después de unos minutos, Grateful empezó a minorarse, y entonces ella regresó a la orilla en una manera muy calma, y me esperó. ¡Aparentemente, después de todo, no estuviéramos pasando por una estampida!

Resollando, calmándome, yo miré alrededor, y en ese lugar más adelante al lado del río, vi varios montones de estiércol de vaca, un hoyo en el río, y el hacha apoyándose en un árbol.

En ese momento comprendí de que durante las semanas pasadas, mis compañeros, sin informarme, habían cambiado el lugar por dar a beber la vaca. Este lugar estaba más adelante en la orilla. Pero, llegué a entender que la vaca recordó perfectamente el lugar correcto y simplemente había tratado de llegar allí a pesar de la tontedad de su ayudante humano.

Yo grabé el hacha, y comencé a cortar la capa fina de hielo en el hoyo para permitir de beber la pobrecita vaca sedienta.

Pero, al la misma vez, ocurrió a mí una realización y lección: ¡Muchas veces, los animales son más inteligentes que pensamos!

AB — 18 enero 2011